Protégete y evita el cáncer a la piel

La exposición a la radiación ultravioleta (UV) es un factor de riesgo principal para la mayoría de los cánceres de piel. La luz solar es la fuente principal de la radiación ultravioleta. Las lámparas y camas bronceadoras también son fuentes de radiación ultravioleta. Las personas que se exponen mucho a los rayos UV procedentes de estas fuentes tienen un mayor riesgo de cáncer de piel.

La piel del ser humano se divide en seis tipos según la intensidad de su pigmentación (Tabla 1). Dependiendo del valor del índice UV y de nuestro tipo de piel, la luz solar tardará más o menos tiempo en dañar la piel de forma aguda provocando su arrubiamiento (quemadura). La tabla 2 muestra el tempo aproximado en el que se quemaría nuestra piel sin aplicar fotoprotectores, lo que dependerá del Índice UV existente y del tipo de piel. También muestra el mínimo Factor de Protección Solar (FPS, mide la protección contra la UV B, principal causa de las quemaduras) que deberían tener los productos aplicados para evitar que nos quememos.

Los datos expuestos indican cómo bloquear la suficiente cantidad de radiación UV B para no quemarse. Sin embargo, es IMPORTANTE conocer y recordar lo siguiente:

  • La quemadura es un daño agudo provocado por la radiación UV, pero evitar quemarse no significa evitar todos los efectos perjudiciales que puede causar esta radiación. Un fotoprotector con un FPS inferior a 15 puede llegar a bloquear la suficiente luz UV B como para evitar el arrubiamiento de la piel, pero aun así no impide que una excesiva cantidad de esta radiación siga alcanzando y dañando la piel, aún sin causar quemadura visible.
  • Aunque la quemadura se debe principalmente a los rayos UV B, los rayos UV A también pueden causar un daño cutáneo importante y acumulativo siendo así insuficiente la protección sólo contra la UVB.
  • Es recomendable, por tanto, que todas las personas, independentemente de su raza y tipo de piel, empleen un producto fotoprotector con un FPS de, como mínimo, 15 (bloquea el 93% de la radiación UV B) y que, además, sea de amplio espectro (que bloquee además la radiación UV A).

DEM: Dosis Eritematógena Mínima. Es el tiempo mínimo que tarda la piel en quemarse sin fotoprotección, depende del nivel de radiación y del tipo de piel.

FPS: Factor de Protección Solar. Indica numéricamente las veces que, en teoría, se prolongará el tiempo de DEM al aplicar un fotoprotector. Un FPS 2 indica que la DEM se duplicó, FPS 10 que es 1O veces superior, etc. Así, se usted se quema en 20 minutos (DEM de 20), un producto con FPS 10 teóricamente aumentaría el tempo sin quemarse hasta 200 minutos.

La potencia de los rayos UV que llega al suelo depende de un número de factores, tales como:

  • Hora del día: los rayos UV son más potentes entre 10 a.m. y 4 p.m.
  • Temporada del año: los rayos UV son más potentes durante los meses de verano.
  • Distancia desde el ecuador (latitud): la exposición a UV disminuye a medida que se aleja de la línea ecuatorial
  • Altitud: más rayos UV llegan al suelo en elevaciones más altas.
  • Formación nubosa: el efecto de las nubes puede variar, ya que a veces la formación nubosa bloquea a algunos rayos UV del sol y reduce la exposición a rayos UV, mientras que algunos tipos de nubes pueden reflejar los rayos UV y pueden aumentar la exposición a los rayos UV. Lo que es importante saber es que los rayos UV pueden atravesar las nubes, incluso en un día nublado.
  • Reflejo de las superficies: los rayos UV pueden rebotar en superficies como el agua, la arena, el pavimento, o la hierba, lo que lleva a un aumento en la exposición a los rayos UV.

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